Encienden La Flama

Me encantaría que los pequeños, además de interesarse en la lectura, comenzaran a incentivar más su imaginación (con este libro)

Con El Dragón Bebé, la escritora tapatía Lis Conde conjuga la literatura con la mercadotecnia, con el fin de presentar literatura para niños que incentive la imaginación

Si entendiéramos mejor la infancia, suspira Lis Claudette Conde Escudero. Creo que hace falta escuchar más a los niños, asegura. Esta escritora, nacida en la Ciudad de México, pero tapatía por adopción, ha picado piedra durante más de 10 años con su obra “El Dragón Bebé”. Con el cuento infantil, la autora busca aportar claves para incentivar la imaginación de los pequeños.

“Hay veces que no le hacemos caso a los niños de lo que nos dicen porque creemos que lo que dicen son puras fantasías, cuando puede ser algo que sí les está ocurriendo en realidad. Si entendiéramos mejor, veríamos cómo es que el niño tiene un mejor contacto con la naturaleza, con la vida, con ellos mismos, aunque no lo sepan expresar como esperamos”, señala.

El Dragón Bebé no es un cuento común, pues en cada página trae una actividad manual y  motriz para introducirse a la historia. Se presenta como un “mochicuento” que es un libro integrado en una mochila que trae todo el material para trabajar y está dirigido a niños entre los 3 y 8 años de edad.

“La historia tiene varios valores como la solidaridad, la amistad, el apoyo mutuo entre las personas y el cuidado del medio ambiente”, dice sobre su obra.

“Me encantaría que los pequeños, además de interesarse en la lectura, comenzaran a incentivar más su imaginación. Que ellos formen parte del cuento al crear. Por ejemplo, al hacer la casa de Flama (el dragón). Conocer cómo se imaginan ellos el espíritu de la malignidad. Lo que me gustaría más es que entendieran que pueden hacer muchas cosas, que muchas veces los problemas se tienen que solucionar a través de la imaginación”, señala Conde.

Lis Claudette nació el 2 de marzo de 1976. La escritora se enfrentó a muchos retos para poder posicionar su cuento y otras obras literarias, sin contar con una firma que la respaldara. Es así como muchos talentos locales se desmotivan, pero en su caso, algo más la arraigó en esta travesía y decidió reunir sus conocimientos de mercadotecnia con el arte: la idea de un cuento-mochila.

“Mi papá nos leía todas las noches”, recuerda la escritora. Cuenta que tuvo una niñez muy divertida donde la TV brilló por su ausencia, en cambio, sí tuvo muchas aventuras en campo. Estudió en el ITESO la Licenciatura en Diseño, tomó varios cursos y diplomados en creación literaria, y su último grado es la Maestría en Mercadotecnia, en esa misma universidad.

En particular, este cuento le significa mucho, adentrarse en un mundo que aunque fantástico, reafirma la idea del poder interior, asegura.

Recuerda “El Sol de plata”, que fue su primer libro. Esa lectura le generó mucha emoción y la animó a escribir su primera obra. Se llamó “Lágrimas de Cristal” y fue un libro de poesía con obra suya de los 14 hasta los 21 años.  Se dice admiradora de J.R.R. Tolkien, Antoine de Saint-Exupéry’, Miguel de Cervantes, Pablo Neruda, Rubén Darío y Juan Rulfo.

Ante la pregunta: ¿Cuál consideras que es la virtud más sobrevalorada?, la escritura señala: “Ser del cuadro de honor de la escuela. Porque creo que  hay virtudes más importantes como interesarte por los demás”.

La trama

Flama es un dragón bebé que queda huérfano debido a un terremoto. Solo, se muda a otro bosque y deja la cueva en la que vivía. Va en busca de un lugar a dónde pertenecer.  Llega entonces al bosque Bardori y decide vivir en un árbol, un Sauce llorón. Ahí, el dragoncito tiene sueños que lo alertan sobre una fuerza maligna que a toda costa buscará destruir el bosque. Asustado, va a encontrarse con otros animalitos a quienes les confía sus sueños y ahí comienza la aventura.

Artefacto
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