Que la voz del migrante se escuche

Escritor
El Ciudadano

El jalisciense Salvador García González llegó al Congreso de la Unión con un objetivo claro: llevar el mensaje de los mexicanos radicados en los Estados Unidos ante los diputados federales y construir una agenda pública que los incluya en la reconstrucción democrática del País.

Chava, como lo llaman sus amigos, es originario de Jamay, Jalisco, pero tiene 35 años radicando en California, Estados Unidos, donde hoy dirige una compañía de contenedores para construcción. El 22 de enero pasado tomó protesta como diputado federal, en sustitución de Clemente Castañeda, quien hasta entonces trabajaba como líder de la bancada de Movimiento Ciudadano.

“Los migrantes hemos sido un factor importante para que nuestro pueblo sea otro, porque sí ha habido un cambio de 90 grados por tanta cosa que hemos hecho", dijo García González (1956), uno de los fundadores del Club Jamay, a través del cual migrantes envían apoyo a dicho municipio.

Cuando piensas en Jamay ¿qué imágenes vienen a tu memoria?

Por supuesto que la niñez, empiezo a recordar los juegos con los vecinos, como la choya, el balero, los zumbadores y la pelota; recuerdo sus calles, su gente, los lugares como la plaza, los campos deportivos y la escuela donde aprendimos e hicimos muchísimos amigos. Es una nostalgia increíble.

¿Cómo recuerdas tu hogar y la vida con tus padres?

Fue un hogar muy humilde. Mi papá era el aguador del pueblo, tenía dos épocas, cuando llovía la gente no le compraba mucha agua para lavar, sólo compraba para tomar; y en verano le iba muy bien, pero mi papá no supo aprovechar. Él, José García, siempre fue muy responsable.

Mi mamá era muy ‘luchista’, durante un tiempo vendió jitomates y le ayudábamos nosotros, un hermano y yo, a vender tres jitomates por un 20, dos o tres cebollas por otro 20, vendíamos rábanos y calabazas. Ella siempre hacía algo, daba clases de costura, hacía ropa y por mucho tiempo vendió gorditas, quesadillas y atole. Mi mamá fue distinguida como La Mujer Migrante del Siglo y tiene su busto en la plaza principal de Jamay.

¿De tus padres qué aprendiste?

Aunque éramos una familia muy pobre en la que había frijoles y carne sólo los fines de semana, mi mamá siempre tuvo algo para dar. Mi mamá era muy sensible ante las necesidades de los demás y en todo lo que hacía pensaba en los demás.

¿Bajo qué circunstancias decidieron emigrar y dejar su tierra?

Mi papá se vino primero, él era el aguador del pueblo y en un tiempo le quitaron su carrito, la otra alternativa que vio fue acá en los Estados Unidos. Se vino, estuvo siete meses en Tijuana porque no podía pasar. Posteriormente mi mamá decidió venir y ya toda la familia se vino a Estados Unidos en 1983 buscando esa oportunidad para mejorar la situación.

¿Fue difícil adaptarse a la vida de California?

Sí, si regresabas a México no podías volver a Estados Unidos. Es difícil, no te acostumbras. Lo que hacía los domingos era ir al campo deportivo a ver jugar a los equipos del pueblo, Los Huracanes Jamay y Los Indios, para mí era muy difícil que llegara el fin de semana y desde la puerta ver pasar perros, me entraba la nostalgia, pero había que acostumbrarnos.

Desde California has buscado apoyar el desarrollo de Jamay…

La historia empezó cuando nuestra familia estaba económicamente estable. Llegó una persona de Jamay y le pidió a mi madre llevara 200 dólares a su familia; mi mamá fue a llevárselos y nos explicó las condiciones precarias en que estaban y la necesidad que había, a partir de ahí todos empezamos a dar una aportación, los hijos y sobrinos dábamos los centavos que teníamos y periodicamente hacíamos una alcancía y llevábamos apoyos. Dijimos ‘vamos organizando mejor’, de ahí surge la idea de hacer el Club Jamay.

Este 15, 16 y 17 de febrero vamos a estar repartiendo cobijas, despensas, becas a los niños  y acabamos de mandar un trailer con ayuda médica, donde van sillas de ruedas, un respirador de oxigeno, muletas, bastones, camas de hospital y bueno todo lo que es aparatos médicos.

¿Cuáles son tus objetivos como Diputado Migrante?

He escuchado a la mayoría de la gente que está acá y hay muchas necesidades como en todos los sectores. el hecho de involucrarnos no es porque queremos tener cargos, sino porque es necesario que la voz migrante se escuche, una de mis principales motivaciones es ir a platicar con los compañeros diputados del potencial que hay con los migrantes, debemos hacer políticas públicas que nos integren y que funcionen; y hacer programas que nos integren a los mexicanos que estamos aquí.

Salvador García anunció que buscará crear programas de seguridad médica a través de contratos de cooperación que les permita a los mexicanos cubrir sus necesidades de cuidado de salud.

 

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