Un año de definiciones

Si no hacemos las cosas de forma distinta como sociedad, nos podemos enfrentar a una crisis de gobernabilidad muy seria. Necesitamos tener un nuevo pacto social

El 2018 inicia dentro de un proceso electoral en Jalisco y en México. Es un año importante, un año de definiciones y en el que se decidirá el rumbo de los próximos seis años del estado y del país. No podemos permitir que esta sea una elección como cualquier otra, en la que se decida el futuro en función de peinados, políticos superficiales, palabras bonitas, promesas ya incumplidas o despensas disfrazadas.

Ya lo he dicho: la clase política perdió la clase. La mayoría de los políticos en México viven en un país distinto al resto de los mexicanos. Uno de los resultados de eso es que hoy los lazos de confianza entre ciudadanos y gobierno están rotos.

Pero el problema no está solo en los políticos. Está también en la sociedad. Hay que decirlo con claridad: ponemos nuestro interés privado sobre el interés colectivo. No hay conciencia sobre el otro, no hay interés en el bienestar de los demás. En otras palabras: no hay respeto.

Si no hacemos las cosas de forma distinta como sociedad, nos podemos enfrentar a una crisis de gobernabilidad muy seria. Necesitamos tener un nuevo pacto social.

Rousseau, escribió que en el contrato social “cada uno de nosotros pone en común su persona y todo su poder bajo la suprema dirección de la voluntad general; recibiendo también a cada miembro como parte indivisible del todo.”

En otras palabras: el interés general se construye a través de la suma de todas las personas, y este, se coloca por encima de los intereses privados.

Seamos honestos, el gobierno no puede hacer todo solo. Se necesita que los ciudadanos se involucren y en conjunto se defina el rumbo que queremos que tenga nuestro estado en los próximos años.

Los retos son muchos: la apatía, la falta de confianza, la corrupción, la operación millonaria de los gobiernos para que sus partidos no pierdan el poder, los poderes fácticos, etc. Pero estoy convencido de que podemos superarlos con tres cosas que son fundamentales para construir un nuevo contrato social: visión de estado, confianza y respeto.

La visión de estado es la oferta de gobierno de los candidatos, es el acuerdo entre ciudadanos y gobiernos de hacia dónde queremos ir.

La confianza es fundamental, no puede haber ninguna relación positiva que no esté basada en una base de confianza.

Y el respeto que es la base de la convivencia. Respeto a uno mismo, a los demás, a la voluntad general, al país, al planeta, etc.

Estamos a tiempo, y la oportunidad histórica que tenemos en esta elección es la de renovar el contrato social. Redefinir las reglas del juego de ciudadanos y de gobierno. Si no hacemos eso, difícilmente podrá haber avance en nuestro estado, gane quien gane en las urnas.

Alberto Uribe, coordinador de la precampaña de Enrique Alfaro por la candidatura a la gubernatura por Movimiento Ciudadano.

 

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