Esteban Garaiz

Su casa es un homenaje a la memoria. No hay mueble donde no haya un libro de historia, ni pared donde no esté colgada una pintura, gráfica o dibujo. Aquí se toma café en taza de barro y en el patio se recoge granada, aguacate y naranja. Aquí no se olvida nada, aquí se pide justicia.  

Es el hogar del maestro Esteban Garaiz, quien está por cumplir 83 años de edad. ÉL es Hijo de padres vascos que vivieron la Guerra Civil de Española y que le enseñaron los valores de la honradez, la libertad, la igualdad de los seres humanos, la solidaridad y la fraternidad.

“Mi padre era el bondadoso, mi madre la rígida. Ahora le tengo que dar la razón a ella. Con mi padre las bromas, era un hombre bromista, y con mi madre no disfrutaba tanto, era la sargento de la casa, hoy tengo que reconocer y agradecer esa actitud dura que tuvo conmigo”, dice Garaiz.

¿Cómo describes estas ocho décadas de vida?

He sido un privilegiado, gracias al cielo, empezando por estar por cumplir 83 años. Gracias a la vida que me ha dado tanto. Yo también confieso que he vivido y bebido. Por otro lado, debo decir con toda honradez que he procurado servir a la nación mexicana con todo entusiasmo, esa ha sido mi vocación.

¿Cuándo encontraste tu vocación?

Mi vocación ha ido creciente y ajustándose. En mi adolescencia quería ser misionero, por eso estudié en la Pontificia Universidad Gregoriana, en Roma, donde estuve seis años. Me corrieron por manzana podrida y me di cuenta que sí, que era un hombre rebelde, libre y que quería contribuir. En ese momento me convencí de que mi vocación era el servicio público.

Si pudieras volver en el tiempo, ¿cambiarías algo de su vida?

No lo sé, ni me lo planteo así. Lo vivido está vivido y yo estoy muy agradecido y tranquilo conmigo mismo.

De las ocho décadas recorridas, ¿cuál te gustaría volver a vivir?

Después de estudiar en el Colegio de México Relaciones Internacionales, también con beca que pagó el pueblo de México, estuve en el servicio exterior mexicano como agregado cultural en Costa Rica, de ahí surgió la vocación de ir al servicio público en tareas agropecuarias en Tabasco, ahí me sentí tremendamente realizado trabajando con los campesinos chontales. Mi liga afectiva con Tabasco continúa y muy fuerte.

Producto de eso se me invitó a postularme como diputado federal priista, cuando el PRI conservaba la R de revolucionarios, di la batalla, pero al poco tiempo me di cuenta que mi actitud combativa no convencía a muchos. Ingresé en el IFE durante 14 años hasta que tuve la osadía de decir que las campañas no habían sido ni limpias ni equitativas, me salió del fondo del alma y ese fue mi salida, también esa época la considero fecunda.

Después, Enrique Alfaro me convocó a colaborar en las tareas de transparencia y combate a la corrupción en Tlajomulco, mientras tanto formamos la alianza ciudadana de donde surgió la coalición electoral con Movimiento Ciudadano.

¿Qué fomenta esa actitud combativa?

No lo sé, la conciencia de la terrible desigualdad. México es todavía una nación en formación, la nación mexicana no ha acabado de conglomerarse. Quizá esa devoción por la justicia, esa convicción fuerte de que lo importante en la vida pública es la justicia; la libertad sí, la igualdad y la fraternidad también. Esos principios han regido mi vida política y mi sentido de servicio público.

Te ha tocado vivir distintas etapas de la vida democrática de México ¿Cuál vivimos ahora?

Una en que las instituciones se están descomponiendo. Es evidente que hasta el INE está claramente en descomposición: si excavas bien, prácticamente no encuentras una institución sana, hay que regenerar todas, hasta las religiosas. El INE está siendo criminalmente omiso al no difundir hoy, entre los ciudadanos que tienen credencial para votar, ‘no vendas tu voto, tu voto es precioso, tu voto es económicamente muy caro, no lo cambies por un plato de lentejas, una pantalla, dos costales de cemento o por una despensa’.

¿Cuál ha sido el mayor problema de México?

Treinta y cinco años, haberse enganchado a la seguridad energética de América del Norte, eso ha sido criminal. Voy a hacer una confesión importante: en 1988 era el director del Instituto de Capacitación Política del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, cuando el PRI tenía la R, ahí formábamos a jóvenes con el Artículo 3 sobre educación pública gratuita y universal; también la rectoría económica del estado, el uso de recursos naturales propiedad de la nación para el desarrollo nacional y los derechos nacionales. ¿Qué pasó? Carlos Salinas me cerró el instituto, porque quería destruir el Artículo 3, 27, 123 y 130, las cuatro columnas del proyecto de Nación.

¿Cómo entiendes la política?

Como la auténtica participación de todos, pero para que haya participación de todos en una nación como la nuestra, producto de un nacimiento que fue un trauma como es la Conquista, ahora tenemos la obligación quienes hemos tomado conciencia nacional de educar, contribuir, dar la oportunidad a la parte marginada de la nación.

¿Cómo ves la reforma energética y el petróleo?

Es un crimen lo que están haciendo, desde 1938 está claramente establecido que es vocación de México, recursos de la nación mexicana para el desarrollo propio de la nación, y así se hizo durante más de 40 años, y estos traidores a la patria lo han torcido. Están gastandose el crudo que es propiedad de nuestros hijos y nietos, lo gastas como parte del presupuesto federal.

Se trata de reconstruir la nación…

Se trata de reconstruir y regenerar la nación.

¿Qué recomiendas a los jóvenes?

Lo primero que hay que recomendar a los jóvenes que además les nace, es que dejen crecer su preocupación y la solidaridad nacional, que se preocupen por los demás, y al preocuparse por los demás, estudiarán los problemas nacionales. Y quien estudia los problemas nacionales se vuelve curioso igual que yo de todo lo que hay que hacer.

Al Estado le interesa desinformar a los jóvenes…

Hay una intención deliberada del poder real, de los que mandan a los que mandan, de que la juventud. siga desinformada. Es una campaña decidida, intencional, no nos hagamos distraídos, es intencional, hay que luchar contra eso.

¿Qué futuro ves para Jalisco?

En el corto plazo hay un rayo de esperanza, como todo mundo sabe. En estas tareas que acabo de dejar como Delegado de la Fundación Lázaro Cárdenas, que tanto me honró, durante año y medio recorrí 86 municipios, en todos lados encontré una marea naranja, hay un rayo de esperanza, lo importante es que también la naranja no se pudra, ¡eso no lo cortes!

A bote pronto

Tú música favorita…

Siempre me ha gustado mucho la música instrumental, me encanta el mariachi también.

Tus poetas favoritos…

Antonio Machado y Carlos Pellicer.

Tus personajes favoritos de la historia…

José María Morelos, Benito Juárez, Lázaro Cárdenas y Francisco José Mujica

 

Carne y Hueso
Enero-2018