Rompe esquemas

Creo que cada ciudadano tenemos que darnos cuenta del enorme poder que tenemos

El desarrollo de la participación ciudadana en Jalisco tiene una impulsora: Margarita Sierra, una mujer fuerte que rompe con paradigmas.

Filósofa, pedagoga, fundadora de la Feria Internacional del Libro, del primer Consejo Ciudadano, y madre no sólo de tres hijos, sino del Presupuesto y del Reglamento Participativo, Margarita Sierra se define como una mujer luchadora y rompedora de esquemas.

Ha dirigido la segunda feria librera más importante del mundo, grafiteado edificios como parte de la campaña Voto Nulo; fundado la primera Escuela de Participación Ciudadana, y es una amante de la ópera y los videojuegos.

De origen capitalino, pero de convicción tapatía, busca que la ciudadanía reconozca el poder que tiene y asuma su papel en el rumbo que llevan los municipios y el Estado en cuanto a la administración de los gobiernos.

¿Quién es Margarita Sierra y qué la define?

Margarita es una mujer fuerte, que ha roto muchos paradigmas culturales, sociales en su vida, nació en Ciudad de México vivió ahí los primeros años, después, muy joven, a los 13 años la mandaron a estudiar fuera a Seattle, Washington, luego al regresar la mandaron a vivir a Europa, luego regresó ya formada en literatura, en idiomas, a su casa, de ahí huyó, se fue Margarita, se casó y se vino a vivir a Guadalajara, y ahí empezó su vida.

¿Qué es lo que ha formado a Margarita?

La formación te la da la vida, ser madre, trabajar en todo para poder sacar adelante a mis hijos, después de la formación tan especial que tuve de idiomas, luego vino la formación de madre, luego vino la formación de filosofía yo tengo una licenciatura en filosofía y una maestría en pedagogía, esa es mi formación académica, pero la vida se ha encargado de formarme todos los días.

¿Qué fue lo que la llevó a incursionar en la participación ciudadana?

Nace en el 2006 que de repente todo este estado se pintó de azul, y dije pero ¿cómo es posible? Donde va a haber la contraparte, quién va a decir otros piensos, ¿no? Entonces, ya estando aquí en la Universidad de Medios Audiovisuales, CAAV, le digo a Daniel Varela, director del espacio, “voy a formar un congreso ciudadano”, como para hacer congreso sombra de este congreso azul, porque no había oposición. Entonces convoqué a personas que conocía con inquietudes políticas, y al año empezamos a trabajar con la parte legislativa. Fue muy desesperante porque nosotros creíamos que podíamos aportar la situación legislativa, pero nos dimos cuenta que nos daban atole con el dedo de una manera brutal.

Ahí seguí este camino y luego se me acercaron de parte de Enrique Alfaro y me dicen que si quería yo trabajar con él, le dije que no quería en ese momento, sin embargo que le tenía yo  algunas propuestas ciudadanas y ahí nació el presupuesto participativo.

¿Cómo ve al ciudadano actual y cuál es el ideal de ciudadano para Guadalajara?

Tenemos un problema grave, porque el régimen priista no ha permitido el desarrollo de los ciudadanos, ha generado electorales, o sea que practicamos nuestra democracia dos horas cada tres años y tan tán, es muy diferente electores a ciudadanos, ser ciudadano significa apropiarse de lo  público, de las leyes, ser corresponsables junto con los administradores que nosotros mismos elegimos. Creo que cada ciudadano tenemos que darnos cuenta del enorme poder que tenemos.

¿De qué está orgullosa Margarita?

Uno de mis grandes orgullos es que tengo la capacidad de trabajar en equipo y de fundar y generar nuevos proyectos, y lo que más orgullo me da es que yo me retiro y las cuestiones siguen, porque de nada sirve que lo que estás creando depende de ti, el chiste es que lo que creas siga adelante.

 

Carne y Hueso
Marzo-2018