Eliminemos el fuero

El fuero del que gozan constitucionalmente los legisladores y los funcionarios de más alto nivel dentro de la administración pública federal, estatal y municipal, ha sido uno de los temas más cuestionados por la sociedad, pues se ha vinculado con abusos y actos de corrupción e incluso de protección contra la comisión de delitos por aquellos que lo detentan.

Este blindaje del que gozan estos servidores públicos se ha convertido en un sinónimo de autoritarismo e impunidad, sobran casos de cómo la clase política amparada en el fuero se ha enriquecido de manera ilícita y no se ha actuado contra ninguno.

Ha llegado el momento de que en México desaparezca una de las protecciones más cuestionadas por la sociedad, una protección que hace ciudadanos de primera y de segunda: debe establecerse que todos somos iguales ante la Ley y con esto, evitar los abusos que pudieran derivarse de su utilización indebida por aquellos que lo tienen.

Los Diputados Ciudadanos de Jalisco han hecho historia, han logrado lo que hace unos pocos años parecía imposible, quitar el fuero. Hoy en Jalisco se podrá castigar a esos altos funcionarios corruptos, se les acabó la protección y los privilegios. En otros estados de la República, como Sonora, Michoacán y Nuevo León, diputados de Movimiento Ciudadano están dando la lucha para eliminar tan nociva figura jurídica.

De fondo

Considero que vale la pena hacer una delimitación clara de lo que es el fuero para poder comprender bien los alcances jurídicos de la reforma que se plantea. En ese tenor, como ya se ha mencionado anteriormente, en la actualidad la palabra "fuero" está vinculada con privilegios personales de los que gozan determinados servidores públicos. Sin embargo, dichos privilegios no son ilimitados ni irrestrictos, solamente consisten en un candado adicional que nació como una necesidad del Poder Legislativo de evitar hostigamiento y abusos de sus miembros.

Así las cosas, la figura del "fuero" (muchas veces confundida con la figura de la "inmunidad parlamentaria", que garantiza y protege a los legisladores por la expresión y manifestación de sus ideas) obedeció a una época de gobiernos opresores y dictatoriales que con el triunfo de la democracia en México han desaparecido, o al menos todo indica que así ha sido, y que por lo tanto, la figura del fuero se ha desvirtuado en parte para constituirse como un  privilegio innecesario, que pareciera dar la señal al pueblo de que existen ciudadanos "de primera" (los servidores públicos de alto nivel) y "de segunda" (el resto de la población).

El gobierno debe de respetar las libertades individuales de todos por igual, sin importar si tienen fuero constitucional o no, y esa debe ser la única meta y aspiración de quienes buscamos un México donde impere el Estado de Derecho. Si remover el fuero ocasionara que se desate una persecución en contra de legisladores y servidores de alto nivel, que así sea, que se exhiba de esa manera a los gobiernos represores y dictatoriales, para que éstos puedan ser removidos por el propio pueblo.

Los Diputados Ciudadanos proponemos eliminar completamente el fuero para todos los funcionarios públicos en todo México, que todos seamos tratados exactamente de la misma forma de la que sería tratado cualquier ciudadana o ciudadano mexicano, ante la comisión de delitos. El viejo sistema político caracterizado por el autoritarismo  y la impunidad debe dar paso a una democracia con pleno respeto a los derechos humanos de todos los ciudadanos.  

Víctor Sánchez Orozco es Diputado Federal por Movimiento Ciudadano Jalisco. Es secretario en la Comisión de Justicia y de Puntos Constitucionales del Congreso de la Unión. 

Editorial
Septiembre-2016