Palabra de charro.- Ron

Es cierto que la clase política en México esta desvirtuada, y es muy fácil criticar, pero para poder criticar es necesario ponerse en los zapatos del otro y hacerlo bien. Eso quiero hacer, poner mi granito de arena

Hay una gran diferencia entre un político y un ciudadano que llega a la Presidencia: no traes ningún compromiso con algún partido político, sólo con la gente, afirma el Alcalde de Etzatlán, Eduardo Ron.

La promesa sigue intacta. Antes de iniciar su periodo como Presidente del Gobierno Ciudadano de Etzatlán, Eduardo Ron prometió que nunca se convertiría en un político, y menos en un corrupto.

Ron, un charro de 42 años de edad que gusta del trabajo en el rancho, decidió participar en la función pública para aportar su granito de arena en el desarrollo de su Municipio. Fue en campaña cuando un ciudadano se le acercó y le dijo, “no te vayas a hacer igual que todos”.

Desde entonces lleva la frase en su memoria. Ron mantiene su palabra. Él quiere marcar la diferencia con este Gobierno Ciudadano: es y seguirá siendo honesto, que fomenta la transparencia y que además de invertir recursos públicos en la cabecera municipal, nunca desatendió las delegaciones

El Presidente de Etzatlán estudió Administración y Finanzas. Es esposo y padre de dos hijos, y uno más que viene en ‘camino’.

¿Qué retos y ventajas implicó que un ciudadano ejerza como Presidente?

Llegas como ciudadano y te falta mucha experiencia, y hay que asumirlo, tienes que trabajar el doble porque no puedes cometer errores, debes investigar mucho sobre fondos federales y estatales, sobre transparencia.

La ventaja es maravillosa, llegas sin ningún lastre, amarre político que te obligaban a meter a tal persona a un área, el favoritismo. Aquí yo entro limpio, y como soy del lado de los ciudadanos, conozco las delegaciones y los problemas. Me decían, ‘oye, no te vayas a hacer como todos, échanos la mano’, y así me he mantenido.

Sueles vestir de charro, ¿qué significa para ti?

Es un orgullo portar el traje charro, pero aparte hay que portarlo con conocimiento, todo tiene razón de ser, por ejemplo las chaparreras que son los cueros que usas arriba del pantalón, antes se utilizaba para las espinas y arbustos y el sombrero ancho es por el sol.

Te describen como muy amiguero, ¿qué tan importante es la amistad para ti?

Es el valor fundamental. Hay un dicho muy cierto, más vale mil amigos que mil millones, y creo que es totalmente correcto. Lealtad, principalmente encuentras en una amistad, lealtad, compañerismo. La lealtad marca todo, un buen amigo te dice tus errores y en qué la riegas para remediar. Tengo un amigo que conocí desde tercero de primaria. 

Creciste en ranchos, estudiaste y vives en la ciudad, pero siempre regresas aquí, al rancho…

Es un gusto, es amor al campo, al ganado, a nuestras tradiciones, es el arraigo al campo, los ranchos no los veo como símbolo de pesos, mi corazón está en el rancho y el ganado, tengo imágenes desde chico arriba de los toros, alrededor de los ranchos, sí, charreo, soy charro de tercera fuerza.

¿Cómo fue que un ganadero entró a la política?

Fue poner un granito de arena para mejorar las cosas. Es cierto que la clase política en México esta desvirtuada, y es muy fácil criticar, pero para poder criticar es necesario ponerse en los zapatos del otro y hacerlo bien. Eso fue lo que me llamó la atención, querer echar la mano.

¿Qué problemas enfrenta y trabaja Etzatlán?

Tenemos un problema de alcoholismo juvenil, es un tema que estamos afrontando con un área de prevención, con actividades en escuelas, platicas con padres de familia, maestros y alumnos, con cine, tenemos que resolver este problema triste.

Además, tenemos un abandono histórico hacia las delegaciones. Para este Gobierno, un habitante de una delegación vale lo mismo que la persona que vive en el centro, y hemos hecho muchas acciones en las delegaciones, por ejemplo pusimos internet, bombas de agua y líneas de conducción del liquido.

¿Como te gustaría dejar el Municipio?

Con una sensación de que marcamos la diferencia, de que fuimos un Gobierno Ciudadano honesto, que no se escuche que el presidente compra casas y ranchos a costa del Ayuntamiento, es una sensación que marcará la diferencia. Hacemos cosas diferentes, estamos restaurando el Centro Histórico, quiero terminar de construir el drenaje en delegaciones como Oconahua: es complicado por el tema económico, pero estamos haciendo circo maroma y teatro para lograrlo.

¿Cual es la diferencia entre la ciudad y el rancho? La tranquilidad, aquí se duerme sin ruido, bueno, hay ruidos típicos de los animales que te arrullan, dice Eduardo Ron.

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