Las nuevas comisiones municipales no son un trámite, son la Fuerza del Movimiento

Jonathan Sergio Medina

La reorganización territorial que hoy vive nuestro movimiento en Jalisco no es un gesto administrativo ni un trámite de temporada: es el corazón de un proyecto político que entiende que la gobernabilidad se construye desde abajo, en el territorio, en la cercanía y en la constancia.

Las 61 tomas de protesta de coordinaciones municipales de Movimiento Ciudadano realizadas en poco menos de dos meses son la prueba de que la estructura no se improvisa; se siembra, se acompaña y se fortalece con disciplina y con liderazgos locales capaces de sostener el pulso comunitario.

Esa apuesta por la estructura unida y bien capacitada marca la diferencia entre un partido que reacciona a las coyunturas y uno que trabaja con visión de Estado.

En Jalisco hemos demostrado que cuando el territorio está bien articulado, los municipios se convierten en centros de estabilidad, canales de comunicación y espacios donde las demandas sociales encuentran cauce real.

En ese sentido, las comisiones municipales no son figuras decorativas, sino nodos que sostienen la vida democrática, facilitan el surgimiento de nuevos cuadros capaces de compartir nuestros mensajes, luchas y causas, pero también de defender lo que representamos aquí y en el resto del país .

Dentro de este proceso de fortalecimiento, el liderazgo de mujeres con trayectoria y carácter, como el de nuestra coordinadora estatal Mirza Flores, ha sido decisivo. Su capacidad para construir consensos, ordenar procesos internos y sostener una estructura cohesionada habla por sí misma. Su presencia confirma que la política bien hecha requiere firmeza y sensibilidad técnica, cualidades que han permitido que el Movimiento crezca con solidez en cada municipio.

Esta solidez contrasta con la lógica de otras fuerzas políticas que han demostrado depender del odio, de la confrontación, del discurso centralista y del clientelismo.

En Jalisco, la fortaleza no se decreta desde arriba: se trabaja en el territorio. Por eso, rumbo al 2027, Movimiento Ciudadano llega con una base que no solo se sigue renovando, se encuentra más activa que nunca.

La convicción es clara: seguir siendo el muro de contención frente a la inestabilidad y la corrupción que representan los gobiernos de Morena. En esta tarea, las estructuras municipales serán el punto de apoyo que marque la diferencia.

No es casualidad que Movimiento Ciudadano sea hoy la primera fuerza política en el estado. Su ventaja no radica únicamente en tener buenos perfiles, sino en sostener un modelo de organización que funciona: equipos municipales preparados, procesos claros, seguimiento constante y una cultura política basada en la responsabilidad y el servicio. Hoy, con voluntad y compromiso, el Movimiento se declara listo.

Listo porque cuenta con una estructura que entiende lo que implica defender a Jalisco. Un estado no se sostiene con discursos, sino con personas capacitadas, estructuras bien ensambladas y un liderazgo colectivo que sabe que el futuro se construye articulando esfuerzos y escuchando voces con un propósito común: que Jalisco siga siendo ejemplo de estabilidad, buenos Gobiernos y dignidad política.