Mientras Morena pacta para debilitar al TEPJF y fortalecer a los partidos, MC defiende la democracia del país

Con la intención de fortalecer las dirigencias partidistas y debilitar al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), Morena y los partidos tradicionales se han unido en un serio atentado contra la democracia.

Desde el Congreso, la alianza formada por Morena, los partidos Verde y del Trabajo, así como la coalición Va por México está determinada a debilitar al TEPJF y seguir impulsando una reforma electoral arbitraria que busca empoderar a los partidos y facilitar un proceso electoral a modo.

Ante el fracaso de los planes A y B de la reforma impulsada desde Palacio Nacional, un plan C parece seguir en marcha con la intención de reducir los derechos políticos-electorales y los medios de impugnación, afectando las funciones del Tribunal y reduciendo las capacidades del Instituto Nacional Electoral (INE).

Tal es el empecinamiento de estos partidos por tener un autogobierno que pasa por alto la importancia de los contrapesos, dejando indefensos a los grupos históricamente excluidos de la vida democrática del país.

Posturas desde Movimiento Ciudadano

Desde Movimiento Ciudadano (MC), diversas figuras han alzado la voz y advierten sobre los perversos intereses de esta coalición. 

Para Clemente Castañeda Hoeflich, senador y coordinador de la Bancada Naranja, este acuerdo del oficialismo con la supuesta oposición busca “atar de manos al TEPJF para que las cúpulas de sus partidos sean intocables.

Por su parte, el diputado y coordinador de la bancada emecista Jorge Álvarez Máynez señaló las verdaderas intenciones detrás de esta medida: 

 

“El plan C del régimen es destruir el Tribunal Electoral para dejar a la ciudadanía, a la militancia y a los grupos históricamente excluidos en estado de indefensión”.

 

Así mismo, Dante Delgado Rannauro, coordinador nacional de MC, ha dejado clara la postura del partido naranja frente a este intento de atropello: “Estamos en contra de su reforma perversa porque busca limitar la capacidad de interpretación y control constitucional del TEPJF y, al mismo tiempo, vulnera los derechos políticos-electorales de las minorías y otras garantías contempladas en la Constitución”.

 

“El Poder Legislativo debe actuar con seriedad, no es tiempo para una reforma electoral cuando estamos a unos meses de iniciar el proceso del 2024 que, si no es atendido con responsabilidad, pondrá en riesgo la estabilidad social del país”.

 

Cabe señalar que este proyecto ha quedado a discusión, en una primera instancia, en comisiones de la Cámara de Diputados y se espera que esta misma semana el dictamen sea votado en el Pleno.